25 de septiembre de 2019

Antes la caja tonta y ahora el smartphone idiotiza

Leyendo el artículo "Hace un siglo ya existía Facebook y la gente solo leía chorradas" en Yorokobu, en el que se sueltan perlas como que el smartphone no ha idiotizado a la gente: la gente ya venía idiota de casa, o que la tonta no era la caja, sino nosotros, he llegado a una entrevista a Antonio Escohotado de hace ya unos meses, donde nos recuerda que disponiendo ahora de un dispositivo donde se alberga todo el conocimiento de la humanidad, la gente opta por pasatiempos o por contenidos superfluos.
Y la verdad es que es un tema al que prestamos muy poca atención. El mismo Escohotado cree que el hombre nunca ha sido tan libre como desde que apareció internet. Que ha sido el obsequio mas grande a la humanidad desde que se inventó el fuego. Pero quizás faltan dos o tres generaciones para asimilarlo.

Han sido muchos los autores que han hablado de las dificultades en la apropiación del uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) por parte de la población.

Podemos entender por apropiación social de las NTIC al proceso de uso, comprensión y relación entre nuevas tecnologías y sociedad.

Para explicar un poco estas ideas, y siguiendo a autores como Sáez (2010)* partiremos del concepto de capital informacional (Hamelink, 2000) que no es ni más ni menos que la capacidad financiera para pagar la utilización de redes electrónicas y servicios de información, la habilidad técnica para manejar las infraestructuras de estas redes, la capacidad intelectual para filtrar y evaluar la información, como también la motivación activa para buscar información, y la habilidad para aplicar la información a situaciones sociales.

A partir de esta definición, se pueden establecer distintos niveles de apropiación de las NTIC:
  • El primer nivel sería el acceso a las herramientas.
  • El segundo nivel haría referencia a la formación necesaria para manejar los equipos y los programas necesarios
  • El tercer nivel es el que relaciona la comunicación y el acceso tecnológico con los procesos de cambio social, verdadero eje vertebral, por ejemplo, de los nuevos modos comunicación y organización de los movimientos sociales. Descubriendo las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información para el trabajo en red.
Es en este tercer nivel dónde se producen cambios diferenciales.

Mucho se ha hablado de brecha digital, por las dificultades económicas de acceso a las tecnologías por ciertos sectores de la población, mucho se ha hablado también de la escasa formación para el manejo útil de estas tecnologías. Pero poco se habla del tercer nivel, ya que no todo se basa en capacidades intelectuales, sino también en motivación activa y las habilidades tecno-sociales mencionadas anteriormente.

Creo que tendremos que volver a usar los antiguos dichos y refranes, en este caso la información no es poder, ya que disponemos de ella en nuestra propia mano, en este caso el "querer" es poder. Y no veo yo a muchos queriendo...

Como podéis leer, esta semana estoy más ciberescéptico que ciberutópico.




* SÁEZ, Víctor Manuel Marí. Crítica del concepto de “capital social”(Putnam) y propuesta del enfoque de “capital informacional”(Hamelink) para el análisis y el diseño de estrategias de apropiación social de las TIC por parte de los movimientos sociales. Economia Política das Tecnologias da Informação e da Comunicação, 2011, vol. 12, no 1.

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